¿Trabajas con pasión o te ganas el pan con el sudor de tu frente?

Por alguna extraña razón, muchas personas ven el trabajo como un castigo.  Quizás sea porque en nuestra cultura, en la biblia, el Génesis ya nos señala: “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”. O quizás esto no tenga nada que ver. Pero no deja de ser habitual que las personas se quejen por el trabajo que tienen, aunque luego sean incapaces de hacer nada por modificar dicha situación, ni dándole la vuelta a su día a día, ni buscando un nuevo trabajo que les haga felices. Parece incluso que no existirá actividad alguna que les pueda ilusionar para levantarse de la cama cada día un poco más contentos. Por suerte, de vez en cuando nos encontramos personas que viven en lo que parece ser una realidad paralela, se levantan contentas para ir a trabajar y son felices en su día a día. Y además intentan convencernos de que es posible.

Este artículo sale de la fusión de un tuit que me encontré; de una reflexión que además pude compartir con los amigos y de la suerte que tuve al poder acudir a una charla en la entidad en la que trabajo con la presencia de dos cracks: el Mago More (@magomore) y Paco Roncero (@pacoroncero). “Pasión por el trabajo” era el título de la misma y me sirvió para ratificar ideas, hacerme un millón de preguntas (muchas de ellas sin respuesta) y culminar este articulo.

El tuit de Eva Cantavella (@ecantavella)

Al poco de volver de las vacaciones en la playa y sin haberme incorporado todavía al trabajo, me encontré con este tuit de Eva (perdona por la familiaridad pero es que aunque no nos conocemos en persona sabes que soy lector asiduo de tu blog sobre reuniones eficaces y muchas veces hemos conversado a través de twitter). En él, Eva pide a muchas personas que hagan/hagamos una reflexión. Y es que si te paras a pensar, es una verdad como un templo:

Es cierto. Este mes de Septiembre seguro que lo hemos escuchado en el trabajo a algún compañero, e incluso puede que nos hayamos descubierto a nosotros mismos buscando en que caen el 12 de octubre, el 1 de noviembre y las fiestas locales y autonómicas. Pero… si eso te pasa cada vez que vuelves de vacaciones o cada jodido lunes… ¿No será que lo que necesitas es buscar otro trabajo? ¿Algo que sea capaz de ponerte en marcha todos los días? ¿Algo que te guste? ¿Algo que te pueda llegar a apasionar? ¿No te has dado cuenta que estás esperando los sábados como los estudiantes el botellón del jueves?

Una reflexión con unos amigos y unas cañas.

Cosas que tiene la vida, en el grupo de “papis y mamis” del colegio, los que nos juntamos de vez en cuando a tomar unas cañas, hay una variedad brutal de situaciones profesionales que sirven muy bien para intercambiar pareceres. Autónomos, trabajadores por cuenta ajena; emprendedores o funcionarios; trabajadores de grandes empresas pero también de pequeñas y hasta gente sin trabajo remunerado. Lo dicho, un amplio abanico de situaciones al que comentar el tuit anterior y preguntar si a ellos les sucede lo mismo. Y como podéis imaginar, respuestas las hay para todos los gustos, pero es interesante darse cuenta que las personas que más adoran su trabajo, los que no están pensando en el próximo puente, los que viven con menos días de vacaciones en el año (¡¡¡y no los echan de menos!!!) son el autónomo y el emprendedor. De hecho resulta bastante significativo que el hijo del autónomo considere que si su padre se porta mal le va a castigar… ¡¡¡sin ir a trabajar!!!! Eso no me lo dice el mío.

Pero ojo, que entre aquellos (y ya no estoy hablando del grupo reducido de amigos) que reclaman, entre aquellos que tienen marcados los festivos del calendario a  fuego, existe cierta resignación ya que al fin y al cabo… trabajar es un castigo y no ha de ser divertido. Por eso, cuando me encuentro con estas situaciones, recuerdo la frase de la biblia que dice eso de “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”. Eso, en los tiempos del trabajo físico significaba que para ganarte el pan te ibas a tener que cansar. En estos tiempos modernos de los entornos VUCA y los knowmads vendría a significar que debería ser obligatorio aburrirse trabajando y que si te diviertes trabajando casi que no deberías cobrar por trabajar… Habrase visto… divertirse trabajando. Suerte que no te hacen pagar si tan bien te lo estás pasando…

Trabajar con pasión.

Y como comentaba al principio, hace un par de semana tuve la suerte de poder acudir a una charla formativa en el trabajo donde el Mago More entrevistaba a Paco Roncero quien durante algo más de una hora mostraba con su ejemplo que es eso de “Trabajar con pasión”. La charla resultó muy amena con la participación como maestro de ceremonias del Mago More (sigo recomendando su libro) y muy interesante por que dejó varias ideas para reflexionar sobre ellas.  Me encantó la última frase de la fotografía que ilustra el artículo: “Me acuesto deseando levantarme”. Y es que cuando alguien está haciendo algo que le gusta no tiene problemas para levantarse, los lunes no son una maldición y uno no muere buscando el próximo puente en el calendario.

Sucede que todos los excesos son malos y el propio Paco Roncero contaba como él, que siempre estaba pensando en como mejorar o en como crear algo nuevo, tuvo que aprender a desconectar y dejar de pensar en su trabajo porque no existía otra cosa para él. Muy representativa fue la imagen que mostraron entonces del chef recibiendo alguno de sus premios y con unos cuantos kilos de más, tantos que ni siquiera parecía él. Fue por aquel entonces cuando empezó a darle al deporte, algo que cogió con tantas ganas y a lo que le puso otra vez tanta pasión, que le ha provocado alguna que otra lesión… aunque eso será otra historia.

Resumiendo que es gerundio.

Para ir cerrando podemos concluir que no son/somos pocos los que miramos el calendario buscando puentes y vacaciones; que sufrimos eso de la depresión post vacacional o los que soñamos con una lotería millonaria para dejar nuestro trabajo actual e incluso dejar de trabajar (yo a esto si que no me apunto). Y sin embargo, somos pocos los que tomamos (o al menos intentamos) alguna medida para revertir dicha situación. Ya lo decía Confucio hace unos pocos años: “elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar nunca ni un día de tu vida”. ¿Y vosotros? ¿Cómo vivís los lunes? ¿Es el domingo un día de depresión pensando lo que viene? ¿O trabajas con pasión?

 

4 comentarios en “¿Trabajas con pasión o te ganas el pan con el sudor de tu frente?

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