Quien buenas horas bloquea en su agenda, buena sombra le cobija.

Nuevo artículo de esta serie #PandemiaProductiva y nuevamente le vamos a prestar atención a la agenda. Mira que yo de normal no le hacía mucho caso, pero vamos, en estos días de confinamiento ha resultado ser una herramienta fundamental. Si la pasada semana veíamos cómo madrugar me ha permitido sacar dos horas todos los días, esta semana vamos a bloquear horas a media jornada, para poder tenerlas para nuestro «uso y disfrute».

La semana pasada os enseñaba una foto de mi agenda del lunes. Una sesión de Teams y Zoom detrás de otra hasta completar todo el horario de 9 a 19. Mi solución, para encontrar tiempo de calidad, tiempo de concentración ha sido ponerme a trabajar dos horas antes (sí, a las 7,00 estoy delante del ordenador) y ahí sí, disfrutar del silencio. A esa hora hay muy poca gente conectada y tampoco entran chats. 

Pero existe otra solución que yo estoy aplicando y es bloquear horas intermedias en la agenda. Son horas para «mis asuntos» y su único cometido es que el resto de usuarios vean tu agenda bloqueada a dichas horas y por lo tanto no te metan ninguna videoconferencia a esas horas. Eso los que la miran antes de convocar una reunión… pero esa es otra historia. La imagen de esta semana muestra todos los timeblock de la semana entrante en amarillo. Veremos cuantos se pueden mantener de aquí al viernes…

Yo intento bloquear una hora cada mañana y luego hago lo que quiero con ella. De hecho, si es necesario convocar una reunión en dichos huecos, si las reuniones son relevantes, entonces yo soy el primero en disponer de dichos bloques de tiempo para ello. Pero soy yo el que decide la relevancia de la reunión y si amerita ese tiempo o no. De hecho, también me bloque la hora de 18 a 19, pero he de reconocer que esa es bastante más complicado de mantener…

Y si llegado el momento, no hay nada relevante que me impida disfrutar de esa hora para mí, me he ganado una hora de tiempo de concentración y atención… aunque eso sí, en estas horas es más posible que entren llamadas, o chats o «cosas urgentes» (siendo urgente lo que quien sea que te lo endiña considera urgente). 

Resumiendo que es gerundio, la combinación de los madrugones y de las horas bloqueadas me permiten avanzar en esas tareas relevantes que exigen concentración y atención máxima. Esas de «energía alta» en GTD.

¿Y vosotros? ¿Utilizáis el bloqueo de horas en la agenda para evitar que os molesten?

Nos leemos.

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