¿Sabéis la historia del gilipollas ese que os adelanta saltándose todos los limites de velocidad de la carretera cuando vais para el trabajo? Pues hoy, nuestro artículo, habla sobre ellos.

Hace ya mucho tiempo que escribí un artículo que defendía como a veces era bueno “perder” el tiempo en un momento dado para ganarlo después. Claro que eso no es perder el tiempo sino invertirlo y desde luego que da muchos réditos. Pues la reflexión de hoy va en el sentido contrario, en todas aquellas veces en las que intentamos ganar tiempo para poder hacer algo con él después… aunque muchas veces lo que hagamos sea perderlo.

Desde que estoy trabajando en STEP, nuestro proyecto para PyMEs, trabajo desde casa. Yo que vivo en la sierra de Madrid, me ahorro esos 40 minutos por trayecto mínimo que dedicaba todos los días a ir a Boadilla. Son 40 minutos que gano en la ida y otros tantos en la vuelta, ergo gano 80 minutos al día, unos 400 a la semana, unos 1600 al mes. Si lo transformamos en horas, esto es divido entre 60, me salen 26,7 horas de ahorro al mes. Era más de un día al mes lo que dedicaba a conducir de casa al trabajo y del trabajo a casa (y eso sin contar los atascos). La pregunta correcta que hay que hacerse es: ¿A qué estoy dedicando ese tiempo ahorrado?

Volveremos más adelante a esa pregunta (siempre que digo esta frase recuerdo la escena de Tom Cruise con Jack Nicholson en el Juzgado Militar de «Algunos hombres buenos»). Me voy a centrar un momento ahora en algunos comportamientos al volante que veía en aquellos trayectos propios de kamikazes. Esos que te avasallaban con el coche, te adelantaban por la izquierda, por la derecha y si hacía falta hasta por arriba. Acciones algunas que ponían en peligro al conductor suicida, pero también a los que estábamos alrededor y que si lo pensabas bien permitirían reducir el tiempo de viaje en ¿1 minuto? ¿2 minutos? Venga… algún Fitipaldi ¿en 5 minutos? Una ganancia de un 10 %… ¿Para qué? Entiendo que alguno llega tarde a una reunión vital, pero… ¿todos? ¿A que más de uno utiliza ese tiempo ganado para poder tomarse un café más largo con los compañeros? Todavía hasta podría ser un tiempo medianamente bien invertido. Pero… y si lo primero que hace esa persona al llegar a la oficina es abrir el ordenador y ponerse a leer el Marca. O peor aún… puede que esa persona estuviera después un buen rato viendo videos en tiktok o instagram, o leyendo su muro de Facebook. ¿Realmente merece la pena jugarse la vida en el coche para perder el tiempo viendo redes sociales? ¿Y la de los demás? ¿Para que quieres ganar tiempo?

Como prefiero no responder por los demás, usaré mi ejemplo con la increíble cantidad de tiempo que he ganado al día (unos 80 minutos). Si he de ser sincero, una parte de esos minutos seguramente se me vayan en ampliar mi rato de sueño (el tiempo de descanso es muy productivo), algo de tiempo a la hora de la comida (no es lo mismo tener que poner la comida en un plato en una bandeja, comer y dejar la vajilla usada en las cintas transportadoras que poner la mesa, calentar/hacer comida, recoger cocina y dejarlo todo listo) y otro poco tiempo lo dedique a estar con la familia. Posiblemente muchos consideren que no es tiempo productivo, pero he de decir que mentalmente es muy sano poder dedicar ese tiempo a esos fines y que si le añadimos además el stress que te quitas por no estar en la carretera con atascos, maniobras peligrosas, accidentes, adelantamientos, etc todo son ventajas. Sin duda, este es un elemento adicional a las discusiones sobre el teletrabajo, pero ese es otro tema.

Concluyendo que es gerundio, muchas veces tratamos de ganar tiempo, pero… ¿para qué? ¿Te has llegado a preguntar para que quieres ganar tiempo? ¿Y qué merece o no la pena hacer para ganar tiempo? ¿A qué vas a dedicar ese tiempo que ganes? ¿Te has convertido alguna vez en el Fitipaldi del artículo? Espero vuestros comentarios.

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