No te pagan por pensar...

El otro día se lo volví a escuchar a un conocido. En su empresa le habían dicho (una vez más), «aquí no te pagamos para pensar». Y mi recomendación volvió a ser la misma… «pírate ya mismo de ahí». Aunque cuando tienes cargas familiares, dejar un sueldo fijo, un buen sueldo, y un puesto decente en una multinacional, con una buena antigüedad te ata y mucho a la silla. Pero… ¿Es suficiente el salario para levantarse cada mañana? NO, ya te lo digo yo y posiblemente muchísima más gente mucho mas sabia y más leída «La sorprendente verdad sobre qué nos motiva». Aguantas, pero acabas petando por algún lado o por otro.

He tenido suerte de que en mi carrera profesional no me haya encontrado con jefes así, aunque yo creo que en muchas empresas (y aún más en las grandes) se cuelan personas de este pelaje. De hecho… creo que si yo me he ganado el sueldo varios meses de mi vida ha sido precisamente por eso, por pensar. Y ojo… que también hay trabajadores que no quieren tener que pensar en sus empleos, que prefieren que les den todo hecho y hacer sólo aquello que les manden. Ese grupo de trabajadores que también se sienten a gusto en las empresas donde «siempre se ha hecho así». Supongo que todo esto es una cuestión de valores.

Si recuerdo sin embargo haber escuchado la frase una vez en mi vida… ¡¡¡¡en la Universidad!!!! En cuarto de carrera, Económicas, nos pidieron leer «Ética y progreso económico» un libro infumable de James Buchannan y sobre él nos pidieron contestar unas preguntas en el examen. Al año siguiente, acabada la carrera, en los cursos de Doctorado (esto es una larga historia que dejo para otro día), la misma profesora mandó leer el mismo libro y hacer un comentario crítico sobre el mismo. Y recuerdo su frase, «Almoguera, tú no, que ya lo leíste el año pasado. Léete este otro…». No salía de mi asombro y en aquel entonces, que tenía espíritu combativo, levanté la mano y dije… «Parezco un niño de EGB, al que le mandas leer libros por leer. El año pasado yo sólo contesté a unas preguntas, no pude hacer crítica ni comentar el libro». Y allí llegó la bomba… «Es que en la carrera, no estáis para pensar«… Booooooommmmmmmm!!!!!

Pues ya me dirás para qué estamos entonces, o cuándo en nuestra vida vamos a estar para pensar… ¿Cuando no os molesta que pensemos? ¿Cuando nos ponéis fútbol y cotilleos en la tele (el pan y circo del siglo XXI)? ¿Tanto miedo os da que las personas pensemos? ¿Tanto mal puede hacer en el trabajo? ¿Estás seguro? Un lugar donde todo el mundo piensa lo mismo es un lugar donde nadie piensa mucho. En fin… mi recomendación sigue siendo la misma… si no te pagan para pensar, búscate otra empresa donde sí lo hagan. Te levantarás mucho más contento cada mañana.

¿Te apetece aprender algo?

No somos Einstein ni Punset. Pero de Gestión Empresarial, Presentaciones Eficaces y Productividad Personal sabemos un rato.
Déjanos que te lo mostremos con un mail cada semana.

¡Enhorabuena! Ya has hecho una cosa buena hoy.