Que no lo digo yo, tranquilos… Que estaba viendo Bodkin, una serie de Netflix, y lo ha dicho uno de los protagonistas… y claro, he visto el titular y me he dicho… pues que el bloguero escriba de los podcasteros. Y es que este negocio de la creación de contenidos ha cambiado mucho en estos tiempos desde que yo empecé con mis blogs. Y no… no fue con Trabajando que es gerundio (ahora redireccionado a efectivarte.com)… sino Alberto en Lisboa, y data del año 2007 y 2008, cuando por temas laborales me fui a vivir a Portugal y para contar mis andanzas y desventuras por las calles lisboetas decidí crear mi primer blog.

Me di cuenta del poder de la creación de contenidos y del blog cuando pasados un par de años, los dueños de un restaurante al que íbamos a menudo, me dijeron que muchos españoles del Santander iban a comer allí porque encontraron la referencia en mi blog (y sigo recomendándolo, «A tasquinha do Lagarto», cerca del acueducto y de la Torre de Santander). Pero pasaron varios años hasta que voví a encontrar temática para un blog, la efectividad personal. El mundo del blog había cambiado mucho, ya no poníamos ese espantosos contador de páginas vistas, blogger tenía competencia (mucha y sana) y crearse una web personal empezaba a ser algo muy sencillo. Creo que los mejores años del blog (del mío, no en general) fueron 2016 y 2017, yo seguía con blogger y algunos artículos llegaron hasta las 3000 vistas. Mucha gente me paraba en el curro más por el blog que por temas laborales… Y del blog nos mudamos a la web y oye… la verdad es que el tema se movía. Era más mi problema para escribir que el funcionamiento de la web lo que redujo un poco el movimiento. En el momento en que escribías, las visitas llegaban. Hasta llegaron a llamarme de la tele días antes de la pandemia por un artículo sobre teletrabajo… Pero por a o por b, yo fui dejando el vicio de escribir

Hasta que en este 2024 he vuelto a ponerme con ello y ahora sí que las cosas han cambiado (creo yo). Muchos de los blogs que yo seguía, creados por particulares aunque con un destinatario profesional, han ido despareciendo o transformándose. Y muchos creadores nuevos de contenido han ido apareciendo en escena. Si el video mató a la estrella de la radio, los youtubers y los podcasters han podido con los bloggers… Vamos, que el contenido en vídeo y el contenido en audio ha ido comiendo el terreno al contenido escrito; y en el contenido escrito el blog ha dejado paso a ls Newsletter y este nuevo formato se ha llenado de copywriters (ahora todos somos algo acabado en «er»)… Ojo, que no reclamo, simplemente describo la realidad. Que tenemos que adaptarnos a los tiempos

Yo mismo estoy suscrito a varios podcasts y a otras tantas Newsletters, y muchas de ellas muy recomendables. Me acompañan en el coche y en mis mañanas domésticas a diario personas como Joan Boluda y su podcast de Marketing Digital, casi a diario Emilcar y su podcast sobre Apple, y más o menso semanalmente los chicos de Kenso que siguen hablando de Efectividad Personal, o mi gran amigo Eugenio Ramirez y su podcast sobre Reinvención Personal «Pulsar Reset». Veo los vídeos que publican en YouTube los chicos de Tengo un Plan, o mucho vídeos de power BI. Y recibo muchas Newsletters de personas como Raúl Hernandez Gonzalez, Isra Bravo, el mago More y algunas otras que también he ido borrando.

Y que conclusión saco de ello… Pues que si no puedes con ellos, debes unirte a ellos. Que es cierto que antes, si no tenías un blog eras un «sintecho» digital, como decía Andrés Perez Ortega, pero que vamos a tener que ver como traemos gente a nuestro hogar digital, que esto de escribir parece que se lleva menos (y leer ya no digamos). ¿Os pasa algo por el estilo? Nos leemos.

Ps: Esto cambia tanto y tan rápido que ni siquiera todo el mundo tiene X donde mencionarlo y si lo tiene a lo mejor ya no lo actualiza 🙂

 

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