Libro "LEeer es perder el tiempo"Hace unos días Amazon me dejaba volver a probar gratis durante tres meses Kindle Unlimited, el servicio de lectura por suscripción. Muchas veces le había dicho que sí y alguna vez hasta he pagado la suscripción, pero no le daba uso. Pero una vez más le dije que sí, esta vez con propósito de enmienda. Estaba seguro de que me iba a ayudar a conseguir mi objetivo de lectura para el año de GoodReads, la red social de lectura a la que pertenezco.

Y de repente me encontré con un título muy provocativo. «Leer es perder el tiempo» de Marcos Emowe con un subtítulo interesante: «Aprende a tomar notas con tu cerebro digital». Y más tenendo en cuenta que no hace tanto escribía yo Leer, un vicio muy productivo. Sólo por este hecho ya merecía la pena darle una oportunidad y debo decir que me ha servido… bastante. No voy a entrar ni en el método Zettelkasten para la toma de notas (interesante), ni en la aplicación (Obsidian) que Marcos usa para montar el «Cerebro digital» (y que ya estoy utilizando). Pero si os comparto 3 ideas con las que me quedo del libro.

Leer es perder el tiempo… si luego no somos capaces de recuperar esa información.

Una vez superada la provocación del título, he de decir que me parece cierto y que es lo que me pasaba a mí. Leo mucho artículo técnico de temas de productividad, de BI, de datos, de presentaciones… Del titular del feedly al pocket para su lectura posterior y de ahí al archivo. ¿Y si luego quiero escribir algo sobre el tema? ¿O si necesito recuperar información de ese asunto? Pues te vas a Google y ahí empiezas tu búsqueda de 0 y pasas de tu archivo de artículos. Porque sí, recordabas que algo sobre el tema habías leído pero… ¿donde quedaba aquello? Por eso me pareció muy interesante la siguiente idea…

Podemos luchar contra la «Curva del olvido».

Todos padecemos, aún sin conocerla por este nombre, la curva del olvido (Hermann Ebbinghauss, 1885). Nuestro cerebro se olvida rápidamente de un montón de cosas que hemos aprendido. Muchas de ellas en las horas siguientes a su adquisición. Y luego, poco a poco, en cuestión de días, vamos olvidándolo casi todo hasta un remanente que se queda ahí. Estos días, estudiando con mi hijo, recuerdo perfectamnte que he estudiado (y aprobado) de pequeño los logaritmos. El nombre lo recordaba perfectamente, incluso el de logaritmo neperiano. Pero su funcionamiento… como empezar de casi 0. Es lo que les decimos a nuestros hijos de que «sólo estudian para el examen».

Contra este olvido natural se puede luchar de forma muy efectiva, tomando notas y con repasos contínuos en las horas, los días y las semanassiguientes. Para el caso que aquí nos trae, si durante la lectura del libro subrayas, si luego tomas notas, y luego, días después, procesas esas notas en tu forma de expresión habitual y además lo incorporas a un sistema entrelazado o relacionado de notas (aquí el libro explica el método zettelkasten), el olvido será mucho menor y lo que tu hayas aprendido y puedas recuperar mucho mayor. Por este motivo…

Debemos procesar las notas que tomamos para que luego sean fácilmente localizables.

Bueno, una vez que te has dado cuenta de que antes leías sin sentido (muchas veces) y que te han convencido de que puedes luchar contra el olvido… es lógico que quieras entender cómo puedes hacerlo. Personalmente, a veces, tomaba notas en los márgenes de los libros o en la página final de cada capítulo. Otras veces tomaba notas en papeles sueltos que se quedaban dentro de los libros. Y de los artículos… ni siquiera tomaba notas ni subrayaba nada. Es decir… eran notas muy complicadas de recuperar.

Desde la lectura del libro, las notas que voy tomando de cada libro se van a un «cerebro digital», que es el nombre que utiliza Marcos en el libro. Para ello utilizo la aplicación Obsidian que también recomienda el autor. Y están mucho más accesibles e interconectadas. Porque además, ya no sólo tomo notas de los libros sino también de los artículos que voy leyendo. He notado que tengo los artículos más frescos y que soy capaz de volver al sistema para encontrar informaciones pasadas, así que de momento puedo decir que estoy contento.

Acabando y concluyendo (que son gerundios).

Recomiendo la lectura del libro. Aun reconociendo que partes de él me son complicadas de aplicar (no puedo decir que yo esté siguiendo el método Zettelkasten), si he cogido ideas muy buenas del texto. No entraré a discutir si Notion u Obsidian, aunque haya aprendido a usar esta última herramienta que no conocía y que me está gustando. Pero si que me quedo con esa idea que nos da el autor que eso de leer y tomar notas sueltas muchas veces va a quedar en nada. Si quieres que tus lecturas sean productivas es positivo crear nuestro sistema de notas en un cerebro digital. Gracias Marco por compartir tu conocimiento.

 

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